mi experiencia 3 parte
Diosapeliroja
11/10/2011miraba, cuando abrió los ojos. Me estaba embriagando. Y, mientras sentía que avanzaba con su boca besando y con sus manos despojí¡ndome del vestido. No podía parar de respirar por la boca.
Primero un tirante y luego el otro… y allí la tenia, miándome a los ojos, y mirando mis pechos. _Son preciosos_ era una locura, y busque sus labios desesperadamente. Ya estaba desatada la fiera que había dentro de mí. La fiera que quería devorarla desde el mismo instante que vi su foto por internet.
Busque su boca, mientras la tomaba como si fuera un muñeco arrojí¡ndola sobre la cama. Nos besí¡bamos frenéticamente. Mientras que sus manos, solo querían despojarme de mis ropas y las mías las de ella. Solo vasto unos segundos, en que las dos estí¡bamos ya. Solo con las braguitas, moviendo nuestras pelvis circular, mientras nuestras manos calientes restaban humedad.
Su cuerpo se tensaba, cuando acaricie su coño mojado… sus labios se abrían en un leve suspiro cuando, mordía sus pezones erizados, tan rosados, tan perfectos, tan redondos.
_Si… así_ decía mientras se mordía y abría su boca. Parecía una fiera atrapada entre mis brazos, me beso. Me apretujaba los pechos… parecía que me hubiera estado deseando mucho tiempo. Me dio la vuelta tomí¡ndome con fuerza por mi cabello, que se movía sin control sobre mi espalda. Se puso encima de mí. Sonriendo. Parecía una leona con el cabello alborotado. Yo intentaba respirar, porque a penas estí¡bamos empezando. Llevo sus dedos a sus labios, los humedeció. Y los llevo a sus espaldas, sin dejar de mirarme. Cerré mis ojos, entregí¡ndome a lo que estaba sintiendo. Toco sobre mis bragas, estaban chorreando. Las hizo a un lado y acaricio haciendo circulitos.
_puffffffff que rico- abrí mis labios, mientras me penetraba suavemente. Y su pelvis caliente se balanceaba en mi vientre. Metió uno, luego el otro una y otra vez. Y al compas de sus balanceos, mí¡s ápidos eran sus dedos. Mí¡s profundos…
La habitación daba vueltas a mi rededor. Y yo, solo podía sentirla. Y sus labios eran mi perdición. Se vino hacia mí. Llevando sus dedos húmedos a mi boca. Los chupe, mientras mi lengua la saboreaba. Luego me beso. Mis manos estaban muy ocupadas en sus pechos, me volvió a penetrar. Mí¡s ápido, con mí¡s fuerza. Jadeaba de placer… ¡que dedos mas agiles!… nos dimos la vuelta sin despegar nuestras bocas, me levante sobre mis rodillas y le quite de una vez por todas su biquini. Y fui directo a saborear su humedad, quería descubrir a que sabía su coño. Era tan dulce, tan suave, tan rosita… y estaba muy caliente, tan caliente que al tacto de mi lengua me quemaba… lamí una, y otra y otra… mi lengua entera se movía a lametazos entre sus labios. Quería follarrmela con la lengua… quería meterle la lengua hasta su punto G. Quería chuparla y dejarla seca por dentro. Lo quería todo para mí. Jadeaba de placer, mientras enredaba sus manos en mi cabello, mientras ella no paraba de hacer círculos con su pelvis…
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